Las Jornadas
Medievales nacen de una idea de 1995, por iniciativa del entonces presidente de
la Asociación Amigos del Castillo D. Enrique Lobo Moriche y otro miembro de
dicha asociación llamado D. Augusto Thassio. Ambos se pusieron en contacto con
el Ayuntamiento de Cortegana, con objeto de reiniciar una colaboración que ya
dio excelentes frutos con las Jornadas Culturales. Las razones sobre las que se
fundó la necesidad de crear las Jornadas Medievales fueron las siguientes:
El Ayuntamiento, dentro de una amplia programación anual, atendía a los aspectos
de la cultura como teatro, música, danza y exposiciones, por lo que unas
Jornadas Culturales eran reincidir en lo mismo.
La conciencia de que el castillo medieval de Sancho IV es lo más emblemático de
Cortegana, reforzada su presencia gracias a la creación del parque Natural
Sierra de Aracena y Picos de Aroche, convirtiéndose en un Punto de Información
estable donde se concentran importantes datos sobre la estructura militar de la
comarca y en un centro cada vez más apreciado por los visitantes turistas.
La certeza de que el Castillo, desde el inicio de su existencia en el lejano
1293, estaba marcando un rumbo de difusión y desarrollo para Cortegana y la
Sierra: la evocación de la Edad Media. Siguiendo las ideas del profesor Pérez
Embid, se pensó que era necesario acudir al arraigo y a la tradición medieval de
nuestro país, en nuestro Sur, ya que nuestra historia está llena de
recreaciones, evocaciones y mixtificaciones del pasado medieval.
Este mosaico de argumentos materiales y espirituales dieron pie al proyecto de
hacer coincidir en torno al Castillo de Cortegana un programa de actos
completamente original en nuestra autonomía, que abundará por igual en el mundo
de las artes, del comercio, de la formación, de manera que se transformara con
los años en una auténtica seña de identidad para corteganeses y serranos.
Se han celebrado ya nueve ediciones, pasando de varios miles a más de setenta
mil asistentes en las VIII Jornadas. Su completa municipalización, aumentando no
obstante y muy considerablemente la cooperación con los colectivos y
asociaciones locales, se produjo en 1998.
Las peculiaridades de estas Jornadas están principalmente en: 1) su realización
entre las calles del pueblo, 2) la participación de sus vecinos y colectivos, 3)
la implantación del euro maravedí como moneda del mercado, 4) la colaboración de
entidades de carácter supranacional y de Estados, 5) su componente ético (el
Encuentro de Culturas), 6) la revalorización del patrimonio histórico del
municipio, 7) la presencia de un plan logístico de seguridad coordinado, y 8) su
repercusión positiva en el desarrollo económico de toda la comarca.
En 2003 se ha logrado incluir las Jornadas en dos proyectos transfronterizos
enmarcados en el programa europeo Interreg III. El primero se trata de un
intercambio de actividades formativas entre Castro Marim (Portugal) y Cortegana.
El segundo, ubicado en el vector Arco Atlántico, supone un paso más en la
internacionalización del evento, ya que participan cuatro Estados (Portugal,
Francia, Gran Bretaña y España).